En una solemne rueda de prensa celebrada frente a una pancarta sospechosamente grande que rezaba «TRANSPARENCIA (EXCEPTO PARA LA Q)», la Junta Nacional del Alfabeto (NAB, por sus siglas en inglés) presentó hoy su tan esperado y definitivo ranking de cada letra del alfabeto inglés.

Las clasificaciones —entregadas en el familiar y emocionalmente desestabilizador formato de las libretas de calificaciones escolares— sitúan a cada letra en una categoría que va desde la humillante F hasta la espiritualmente agotadora S, un grado que, según la Junta, «existe por encima de la A de la misma manera que un cisne existe por encima de un pájaro normal: solo por una cuestión de vibras».

La decisión concluye un proceso de meses que incluyó audiencias públicas, grupos focales y un incidente en el que la letra W intentó presentarse como «dos V en una gabardina» y fue expulsada de la sala.


El Ranking Oficial de Letras de la NAB (Final, Publicado, Vinculante y Absolutamente Inapelable)

Nivel S

  • c, r, b

Nivel A

  • g, k, h, p

Nivel B

  • d, s, z, n

Nivel C

  • v, a, m, t

Nivel D

  • f, e, o, l

Nivel E

  • y, i, u

Nivel F

  • x, w, j, q

La Junta confirmó que las 26 letras han sido clasificadas exactamente una vez, «según lo exigido por el tratado y el conteo básico».


Por qué estas clasificaciones son «objetivamente correctas», dice la Junta, mientras se niega a definir «objetivo»

La presidenta de la NAB, la Dra. Pamela Serif, explicó la metodología en una declaración que fue aclarada posteriormente por tres abogados y un hombre cuyo único trabajo es decir «sinergia» durante los momentos de silencio.

«Evaluamos cada letra según su utilidad, estética, diseño sonoro y si alguna vez ha arruinado un intento de restablecimiento de contraseña», dijo la Dra. Serif. «Algunas letras dan. Otras quitan. Y algunas letras —la Q— existen solo para demostrar un punto sobre el sufrimiento».

La NAB desvela el «Ranking Definitivo de Letras» bajo una pancarta que se niega a responder preguntas

La Junta también citó una rigurosa serie de métricas, que incluyen:

  • Frecuencia de uso (las letras que se esconden dentro de otras letras obtuvieron una puntuación baja).
  • Confianza visual (las letras que «parecen estar pidiendo perdón» fueron penalizadas).
  • Fiabilidad fonética (a las letras que producen múltiples sonidos no relacionados se les dijo que «eligieran un carril»).
  • Comportamiento de interletraje (kerning) (las letras que se niegan a sentarse bien junto a otras fueron puestas en libertad condicional).

El Nivel S: «c, r, b» y el culto al poder simple

La elevación de c, r y b al Nivel S ya ha provocado tanto aplausos como un temor silencioso.

  • La c fue elogiada como «versátil» y «capaz de ser suave o fuerte sin convertirlo en una crisis de identidad».
  • La r fue descrita como «la columna vertebral del drama»; las actas de la Junta señalan que «añade tensión a palabras como murder (asesinato), error y corporate (corporativo)».
  • La b recibió menciones por «aportar una fuerte energía de apertura» y por «hacer que el bread (pan) sea posible», lo cual la Junta calificó como «posiblemente la civilización misma».

Al preguntársele si el Nivel S implica superioridad moral, la Dra. Serif respondió: «No. Implica dominio narrativo».


Nivel A: Letras con «buena estructura» y «sin agendas extrañas»

Las elecciones del Nivel Ag, k, h, p— fueron presentadas como los cumplidores constantes del alfabeto.

  • La g fue calificada como «una letra trabajadora con un trazo curvo memorable y un excelente manejo de los tiempos cómicos».
  • La k se benefició de su reputación como «la letra que aparece, hace su trabajo y se va sin exigir elogios».
  • La h fue aplaudida por su «apoyo estructural silencioso», especialmente en palabras que quieren sentirse importantes.
  • La p fue descrita como «agradablemente percusiva» y como «la única letra que puede descender por debajo de la línea y seguir pareciendo empleada».

También se señaló que el Nivel A tiene un «historial mínimo de escándalos», a diferencia de ciertas vocales que actualmente están siendo investigadas por «fomentar la ambigüedad».


Nivel B: Fiables, ligeramente caóticas, excelentes en una crisis

d, s, z, n aterrizaron en el Nivel B, una ubicación que los analistas califican de «justa», «sensata» y «profundamente insultante para cualquier persona llamada Denise».

  • La d fue elogiada por su «claridad» y por «ser la hermana responsable de la b».
  • La s obtuvo puntos por su «productividad en la pluralización», aunque perdió algunos por «crear serpientes innecesarias en la tipografía».
  • La z se ganó el «factor de genialidad», pero fue penalizada por «aparecer demasiado tarde en el alfabeto y actuar como si eso fuera un problema de los demás».
  • La n fue considerada «silenciosamente esencial»; un miembro de la Junta la describió como «el equivalente en letra a un hervidor de agua confiable».

El Nivel B se resumió en el informe oficial como: «No es glamoroso, pero si se elimina, la sociedad colapsa en 20 minutos».

Las libretas de calificaciones oficiales de las letras, dispuestas como una exhibición en el pasillo de una escuela


Nivel C: Los mandos intermedios del lenguaje

La Junta situó a v, a, m, t en el Nivel C, lo que provocó un debate inmediato, particularmente sobre la a, de la que muchos ciudadanos insisten que es «literalmente la primera letra» y que, por lo tanto, «debería recibir un trofeo».

Sin embargo, los funcionarios de la NAB no se inmutaron.

«Ser el primero no es lo mismo que ser el mejor», dijo un miembro anónimo de la Junta, quien luego se negó a explicar con qué es lo mismo.

  • La v fue descrita como «puntiaguda, útil y ligeramente criticona».
  • La a fue criticada por su «exceso de exposición» y por «aparecer en todas partes sin desarrollar material nuevo».
  • La m recibió una calificación neutral: «Bien. La M está bien».
  • La t fue elogiada como «estructuralmente sólida», pero penalizada por «actuar como si una cruz fuera una personalidad».

Nivel D: El grupo de «No eres tú, es tu marca»

f, e, o, l fueron colocadas en el Nivel D, un movimiento sorprendente dado el uso frecuente de la e. La Junta insiste en que este es precisamente el punto.

«La E es común», dijo la Dra. Serif, «pero también lo es la decepción».

  • La f fue acusada de ser «demasiado estilizada» y de «estar siempre inclinada como si te estuviera juzgando».
  • La e fue considerada «sobreutilizada» y «demasiado disponible»; el informe señala que «aparece en palabras que nunca la merecieron».
  • La o fue criticada por «ser un círculo y darse por satisfecha con eso».
  • La l fue descrita como «una línea», lo que la Junta consideró «al borde de la pereza».

Cuando se le preguntó si el Nivel D era punitivo, la NAB respondió que el Nivel D es «una oportunidad de crecimiento».


Nivel E: Letras que están «bien en dosis pequeñas» (y así deberían quedarse)

El grupo del Nivel Ey, i, u— se está comercializando como «discreto» en lugar de «casi olvidado».

  • La y fue etiquetada como «indecisa», a menudo fingiendo ser una vocal «cuando le conviene a su narrativa».
  • La i fue calificada de «minimalista», aunque una nota de la Junta dice: «Demasiado delgada. Siempre necesita accesorios».
  • La u fue descrita como «emocionalmente necesitada» y «responsable de todo el tono de la palabra yucky (asqueroso)».

El Nivel E, según la NAB, «existe para recordar a las letras que la humildad sigue siendo una opción».

Las letras del Nivel S como iconos de «dominio narrativo»


Nivel F: Las letras que «complican activamente la vida humana»

El nivel inferior —x, w, j, q— se anunció con el tono cuidadoso que suele reservarse para la retirada de productos defectuosos.

  • La x fue condenada por «aparecer solo cuando falta algo» y por «hacer que las matemáticas sean un problema de todos».
  • La w fue criticada por ser «dos letras fingiendo ser una» y por ser «el caso de fraude más descarado del alfabeto».
  • La j recibió comentarios mixtos: «La J es divertida», admitió la Junta, «pero no se puede confiar en ella».
  • La q fue declarada culpable de «requerir una U como animal de apoyo emocional» y de «arruinar los concursos de ortografía por diversión».

Se escuchó a un padre asistente susurrar: «Mi hijo se llama Quinn», antes de quedarse mirando a la nada durante el resto del evento.


Reacción del público: Indignación, celebración y un nuevo movimiento clandestino por la O

La reacción en todo el país ha sido rápida y previsiblemente desquiciada.

Los partidarios de las clasificaciones elogiaron a la Junta por «decir finalmente lo que todo el mundo ha estado pensando sobre la W», mientras que los críticos afirman que el proceso fue parcial a favor de las letras «con líneas rectas y buenas relaciones públicas».

Un grupo activista que se hace llamar O Anónimos ya ha prometido «restaurar los círculos a su lugar legítimo», aunque su primer volante fue descrito como «Básicamente solo una O grande», lo que a algunos les pareció convincente y a otros «exactamente el problema».

Mientras tanto, se informa que varias escuelas han comenzado a utilizar los niveles para asignar los asientos en las aulas; los maestros explican que esto «fomenta la resiliencia» y «prepara a los niños para las prácticas de contratación modernas».


Qué sigue: La NAB adelanta «Números, puntuación y el juicio final del Ampersand»

La Dra. Serif confirmó que la Junta se reunirá de nuevo a finales de este año para clasificar los signos de puntuación, un proceso que prometió será «aún más feo».

Cuando se le preguntó si a la NAB le preocupa que estas clasificaciones puedan dividir a la nación, la Dra. Serif respondió:

«El alfabeto siempre ha estado dividido. Nosotros solo le pusimos etiquetas».

Al cierre de esta edición, la letra Q emitió un comunicado por escrito que consistía enteramente en la frase: «¿U up?»

La W sorprendida intentando entrar como «dos V en una gabardina»